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Ballet de Zaragoza
PATRONATO MUNICIPAL DE LAS ARTES ESCÉNICAS
Y DE LA IMAGEN
Martes
17 de febrero
21.30
hora
Teatro Principal
ENTRADA
12 €
bonificado para universitarios 6 €
Presentar en taquilla
las bonificaciones que se obtienen
en el Secretariado de Actividades
Culturales y las Conserjerías
de la Universidad de Zaragoza
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Coreografía: Olaf
Schmidt
Música: Wolfgang Amadeus Mozart
/ Astor Piazzolla
Diseño de escenografía y vestuario:
Heide Schiffer-El Fouly
Don
Juan, obra del coreógrafo
alemán Olaf Schmidt, es un ballet
completo en dos actos que el Ballet de Zaragoza
estrenó, con gran éxito de
público y crítica, el pasado 31
de octubre de 2003 en el Teatro Principal de
Zaragoza.
Don
Juan es una creación
que plasma la riqueza y también la diversidad
que representa el amplio abanico que constituyen
las artes escénicas en el que confluyen
no sólo la danza, sino también
la comedia y el drama, y todo ello, con la inconfundible
melodía de Don Giovanni de Mozart
y la conmovedora pasión de la música
de Astor Piazzolla como telón de fondo
e hilo conductor de una historia en la que se
entremezclan el mito y el ser humano.
Don
Juan nos traslada a un mundo
en el que confluyen al mismo tiempo el amor,
el odio, la pasión y el desamor. En definitiva,
Don Juan es un espejo que refleja un universo
de sentimientos en el que confluyen todas las
pasiones humanas.
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ACTO
I
Don
Juan se encuentra inmerso en una nueva aventura
amorosa mientras su sirviente, Leporello, le espera
con inquietud mientras se deshace de las últimas
conquistas de su señor, para quien guarda
una lista secreta con los nombres de todos sus
amores.
Ocupado
en sus correrías, Don Juan conoce a Doña
Ana, inmersa en los preparativos de su boda inminente
con don Octavio. El padre de Doña Ana,
el Comendador, observa con complacencia la felicidad
de su amada hija a la vez que presenta a don Octavio,
su futuro yerno, a sus tres hijos, los hermanos
de doña Ana.
Escena
de la pesadilla: a pesar de los placeres que disfruta
Don Juan en sus aventuras amorosas, su intensa
vida de amoríos y conquistas le provoca
un sentimiento de soledad.
Don
Juan se desliza sigilosamente en los aposentos
de doña Ana, quien erróneamente
lo confunde con Don Octavio, su prometido. Cuando
Doña Ana descubre el engaño, intenta
librarse de los brazos del impostor. El Comendador
entra en escena portando una daga en su mano y
reta a duelo a Don Juan. Don Juan declina batirse
en duelo con el Comendador, dada su avanzada edad,
pero éste le exige retarse en duelo para
restituir el honor de su hija. En el transcurso
del duelo, el Comendador es derrotado y herido
de muerte por Don Juan.
Don
Juan y su sirviente, Leporello, abandonan al Comendador
agonizante ante el temor de que Doña Ana
y sus hermanos lo hallen muerto.
Don
Octavio intenta en vano consolar a doña
Ana, y le jura vengar la muerte del Comendador,
respaldado por los hermanos de doña Ana.
Tras
su huida, Leporello decide dejar de servir a Don
Juan, pero una bolsa de dinero le hace cambiar
súbitamente de opinión. Don Juan
consigue despistar a sus perseguidores y vuelve
de nuevo a la búsqueda de nuevos amoríos,
centrándose esta vez en la conquista de
una bella mujer vestida de negro. Cuando se da
cuenta que esta mujer no es otra que Doña
Elvira, su esposa, a quien había abandonado
tras tres días de matrimonio, Don Juan
escapa y deja el asunto en manos de Leporello,
que adoptando una actitud cínica, relata
a Doña Elvira las innumerables aventuras
amorosas de Don Juan.
Doña
Elvira, que había abandonado el convento
para unirse en matrimonio a don Juan, se encuentra
a Doña Ana y le confiesa que a pesar del
sentimiento de solidaridad que comparte con ella
como víctima, sigue conservando un sentimiento
que le une de forma irreparable a Don Juan.
Para
Don Juan este sueño se transforma en pesadilla.
El Comendador se le aparece como Ángel
de la Muerte que espera entre la vida y la muerte
la hora de la venganza.
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ACTO
II
Don
Juan llega a una fiesta en la que se va a celebrar
una boda de campesinos: Zerlina y Masetto se van
a casar. Sibilinamente Masetto consigue apartar
a Zerlina del resto de los invitados y don Juan
intenta conquistarla sirviéndose de su
habilidad y conocimiento de las artes de la seducción,
venciendo la oposición inicial de Zerlina.
De
pronto Doña Elvira hace acto de aparición
y aclara a Zerlina las intenciones de don Juan.
Zerlina, enojada, inicia la búsqueda de
Masetto, su novio.
Doña
Ana, Don Octavio y los hermanos de Doña
Ana llegan a la fiesta y contemplan la indignación
y tristeza en que se halla sumido Masetto, que
cree haber perdido a Zerlina. Es entonces cuando
Zerlina entra corriendo tras haberse escapado
de don Juan. Delante de todos los invitados don
Juan se burla de Leporello y le culpa del incidente;
dándose cuenta de que nadie le cree, se
abre camino alzando su espada.
El
Ángel de la Muerte hace su aparición
y advierte a don Juan que dejará de reirse
antes del amanecer. Don Juan percibe el poder
extraterrenal del ángel, pero se siente
superior a su oponente (el ángel), y muestra
de forma ostentosa su soberbia sin atisbo de arrepentimiento
alguno antes de abandonar el lugar acomparañado
por Leporello.
Leporello
se enamora de una chica y se plantea cómo
abandonar a su señor. Don Octavio y doña
Ana lo descubren y al llevar la capa de don Juan,
deciden juzgarlo. Doña Elvira intercede
al creer que se trata de su amado marido.
En
medio de tal confusión aparece la doncella.
El resto de las mujeres la consuelan y exigen
nuevamente venganza. Don Octavio está convencido
de disponer de suficientes pruebas de la culpabilidad
de don Juan y poder así llevarlo ante la
justicia.
Don
Juan se prepara para recibir a un invitado. Es
entonces cuando doña Elvira entra apresuradamente
y le ruega encarecidamente por última vez
que abandone su forma de vida. Don Juan se burla
de ella de forma estentórea y la despide.
Finalmente
aparece ante él la figura espectral del
Comendador. Inmediatamente Don Juan ordena a Leporello
que prepare en la mesa un segundo cubierto, pero
la figura del Comendador declina la invitación
y le tiende su mano helada. El ángel exige
insistentemente a don Juan su arrepentimiento,
quien se niega testarudamente, siendo empujado
bajo los cánticos amenazantes de las Furias
al abismo llameante del Infierno. |
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OLAF
SCHMIDT. Coreógrafo
Olaf Schmidt
inicia su formación como bailarín
en 1984 en Berlín, formación que
completa posteriormente en Londres, París
y Nueva York. Desde 1987 interpreta roles de solista
en diversos teatros europeos. En 1992 es nombrado
Director Artístico del Ballet de Kaiserslautern,
convirtiéndose en el director artístico
más joven de Alemania, cargo que ocupará
hasta 1997. Durante este periodo se especializa
en coreografiar obras completas a las que dota
de un sabor contemporáneo, como Carmen,
Caín y Abel, Cascanueces y el Bolero de
Ravel.
De 1998 a 2000 ocupa la dirección
artística del Ballet de Karlsruhe (Alemania).
Es allí, donde junto a coreógrafos
de indudable y reconocido prestigio internacional,
como Hans van Manen o Jacopo Godani, recrea sus
propias versiones de Petruschka y el Lago de los
cisnes.
A lo largo de su trayectoria
artística ha coreografiado más de
veinte ballets. En su repertorio artístico
descubrimos coreografías clásicas,
neoclásicas y también modernas,
como Cantate, para la Guangdong Modern Dance Company
de China.
- Dirección y Coreografía: Eva
Recacha
- Dirección Dramática: Amanda
Recacha
- Poema y voz: Cristina Járboles (sobre
textos de Cristina Járboles, Paul Celan
y Ricardo Díez)
- Montaje musical: Lord Sassafras
- Música: Bach, Kroke, L.S.
- Iluminación: Carlos Seral
- Intérprete: Eva Recacha
- Fotografías: Javier Belver Bagüés
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FICHA
TÉCNICA
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Dirección
Artística
Patsy Kuppe-Matt
Maestra
de Baile
Mercedes Pacheco
Repetidor
Claudio Schellino
Solistas
Marta Crecente, Elena Serna, Amador Castilla y
Rafael Darder
Semisolistas
Olga Gómez, Jose García y Xabier
Irurzun
Bailarines
Marta Casabón, Leyre Castresana,
Vanessa Dos Santos, Mariola Gimeno, Marta Hernández,
Tatiana Irurzun, Gemma Maldonado, Anita Santos
Rubin, Virginia Segarra, Elodie Valle, Ruth Vaquerizo,
Aurora Zerdán, Marco Dugnani, Julián
Juárez, Jonathan Keytes, Gustavo Muñiz,
Samuel Retortillo, Alexander Simpkins y Aarón
Vivancos
Preparador
físico
Gregorio Cros |
Administrador
Ángel Belloc
Jefe
de Producción-Regidor
Gonzalo Laseca
Técnico
Iluminador
Laszlo Szaller
Pianista-Regidor
de sonido
Miguel Sesma
Oficial
de mantenimiento-Conductor
José Luis Blasco
Secretaria
Concha González
Vestuario
María José Mora
Contabilidad
Ángela Bernal y Rosa Cobos
Fotografía
Popo Imagen |
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