Viernes, 13 de diciembre de 2002

Ni las palabras son sólo palabras, ni el silencio es silencio solo.

Silencios culpables, solidarios, acusadores, tensos, reparadores, silencios terribles,  injustos, silencios silenciantes,  estremecedores, descorazonadores, acariciadores, silencios consoladores, cómplices, silencios eternos, largos y prolongados, silencios cobardes, silencios silenciosos y estridentes, silencios necesarios, silencios tristes.

Y las palabras...

Ah, las palabras.