Scaraboto

 

 

Sábado, 22 de marzo de 2003

 

 

Aquí abajo es primavera y han puesto en marcha una guerra para aterrorizar y sembrar el pavor. Bruce Springsteen dedica una canción a las víctimas de la guerra en Irak Land of hope and dreams (Tierra de sueños y esperanza).

Como para demostrar que la esperanza aún es posible, ayer en Huesca, en la sala de exposiciones de la Diputación, Teresa Salcedo inauguraba Scaraboto. Cada vez que puedo, procuro acudir a estos bautismos laicos que son las inauguraciones y las presentaciones de libros. Había mucha gente en esta fiesta. Yo conocía sólo a algunos. Allí coincidí con Azucena Lozano que nos contaba cómo las ingenuas preguntas de su hija Jara (10 años) sobre la guerra le remueven todas las conciencias, con Pedro María Soto, el diseñador de la web de José Luis Jiménez, que disfrutaba capturando con su cámara digital la alegría compartida de la amistad. Allí estaban el pintor Fernando Alvira, director el Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA), impulsor de mil proyectos relacionados con su ciudad de Huesca, compañeros de Facultad como Pilar Bolea -una matemática dedicada de lleno, con pretextos algebraicos, al mundo de las letras-, José María Azpiroz, con su aire de sabio un poco despistado, o Rosa Tabernero, que le roba tiempo al tiempo -en una época de proyectos, trabajos y compromisos- para acompañarnos con la serenidad de quien solo pasaba por allí. Había también un escultor holandés que ha elegido el Pirineo para vivir y crear, algunos niños como Daniel el de quinto, discreto -como su padre- pasando entre los mayores, alumnos de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de Huesca... Gente que se reunía para demostrar que es posible, como canta Oscar Arribas en el poema que me envía Beatriz Martínez, subir a pie hasta las estrellas.

Y también estuvo ella, aunque la vi sólo de lejos.