Para este año desearía que la gente no saliera del cine diciendo qué película tan dura al ver la cruda realidad de unos sucesos como el exterminio judío que continúan sucediendo en Turquía o en África. El exterminio de un pueblo no es duro, es real, y la realidad por muy obscena que sea hay que admitirla como tal y no como dura. Deseo que todos los seres humano abramos los ojos ante la realidad.

Rubén