Sabias que la primera revelación coránica dirigida al profeta Muhammad no fue otra que la orden de leer y escribir seguida de inmediato por un elogio de la pluma como instrumento de base del conocimiento humano:

     

Recita en el nombre de tu Señor que ha creado,
ha creado al hombre de sangre coagulada!
! recita ! Tu Señor es el más generoso,
que ha enseñado con el cálamo,
ha enseñado al hombre lo que no sabía
(Corán 96:1-5)

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