EL MANUAL DE EXPLOTACIÓN DE LOS TÚNELES CARRETEROS NIVEL I y II

ALCANCE Y CONTENIDO

 

Germán Martínez Montes 1P, Javier Ordóñez García 1, Jesús Oliver Pina 1, Javier Alegre Bayo 1, Vicente Ariño Peñalver 2

1 Proyectos de Ingeniería. Dpto. de Ingeniería Civil. Universidad de Granada

2 Grupisa Infraestructuras, S.A. Gerencia Territorial de Andalucía

 

RESUMEN

La creciente demanda de niveles de servicio por parte de los usuarios de las infraestructuras del transporte se están traduciendo en, entre otras exigencias, unos estándares de seguridad mucho mayores en el caso de los túneles carreteros.

Los acontecimientos producidos en Mayo de 1.999, tanto en el Túnel del Mont-Blanc (italo-francés) y Tauern (austriaco), en los que hubo que lamentar multitud de víctimas mortales así como otros tantos damnificados y cuantiosos daños materiales, han supuesto un importante impulso en materia de análisis y mejora de las condiciones actuales de seguridad en los túneles de muchos países, entre ellos España (en donde el Ministerio de Fomento además de asumir las consideraciones recogidas en la Instrucción de Obras Subterráneas, IOS-98, está llevando a cabo un plan de adecuación de las infraestructuras existentes).

A lo largo de la presente comunicación los autores repasan la situación actual en materia de seguridad de túneles carreteros, analizan el marco normativo y legal, y, a la vista de la IOS-98, proponen un contenido y estructura básica del Manual de Explotación, documento básico de obligada redacción para aquellos túneles o grupos de túneles que sean clasificados dentro de los Sistemas de Explotación Nivel I y Nivel II. Se recalca la importancia de dicho documento así como la necesidad de que su contenido y alcance se adecue a las necesidades reales de su utilización, que deberá ser inmediata, ágil e inequívoca, evitando situaciones de duda o indecisión a los explotadores del túnel, tanto es situaciones de normalidad como en situaciones de emergencia.

INTRODUCCIÓN

Las actividades propias dentro del sector de las obras públicas se pueden englobar en tres ámbitos de actuación: creación de nuevas infraestructuras, modernización y mejora de las existentes y gestión de las mismas (conservación y explotación). La importancia de la gestión de infraestructuras es esencial, especialmente en los casos en los que, en función de los estándares de funcionamiento que se establezcan, puedan verse afectados los niveles de servicio prestados y, en el caso específico de las carreteras, la seguridad vial de las mismas o de un tramo determinado de ellas.

La construcción de soluciones de trazado que incluyen tramos en túnel ha sido normalmente asumida esgrimiendo factores medioambientales y en otros casos económicos. La valoración de las distinta alternativas posibles no se aborda adecuadamente desde el punto de vista de la gestión de túneles carreteros. En especial son pocos los estudios que incluyen análisis serios del aumento de riesgo de incidentes mayores que suponen la inclusión de un tramo de las particulares características de un túnel. A lo largo de la presente comunicación los autores pretenden contextuar las singularidades de la conservación y explotación de los túneles carreteros para tratar de aportar las principales características que ha de presentar un Manual de Explotación, de obligada redacción para determinados túneles, y que deberá ser un documento técnico suficiente y capaz de permitir la gestión de la infraestructura en cualquiera de las hipótesis de funcionamiento que se planteen.

La explotación de los túneles carreteros es de una importancia no desdeñable en el total de la red de carreteras de un país, lo que queda perfectamente ilustrado con la siguiente gráfica donde se recoge la longitud de túneles dependientes del Ministerio de Fomento.

Figura 1: Longitud de Túneles Carreteros en España

(Fuente: M. Fomento, año 1.999)

EL MARCO ACTUAL

La capacidad de respuesta ante problemas existentes está ligada frecuentemente, y por desgracia, a la sucesión de acontecimientos que configuran la experiencia en un campo determinado, y permiten establecer el primer paso de la evolución a situaciones mejores. Está demostrado que esta experiencia, cuanto más impactante y mayor repercusión social tenga más capacidad presenta de movilizar a los responsables de la gestión para plantear el análisis de lo acontecido y el desarrollo de actuaciones de mejora de la situación en la que produjeron los hechos.

El caso de los túneles no escapa de esta realidad y en los últimos tiempos han sido dos hechos lamentable los que han reactivado el debate sobre la seguridad de los mismos. Estos son: el incendio del túnel del Mont-Blanc sucedido el 24 de mayo de 1.999 en el que hubo que lamentar 34 víctimas mortales y cuantiosos daños materiales; el segundo de ellos fue el incendio del Túnel de Tauern /Austria) en el que se produjeron 4 víctimas mortales y 49 indemnizados (acaecido también en mayo de 1.999).

A partir de los mismos se han desarrollado numerosos estudios relacionados con la gestión de la seguridad de los túneles dedicados al transporte terrestre, en los que se ha tratado de establecer unos estándares de equipamientos que supongan la reducción del riesgo que presentan los mismos, para conseguir así equipararlos con los tramos de carreteras en donde se enmarcan.

LEGISLACIÓN DE REFERENCIA

La normativa y la legislación existente a nivel mundial se presenta de una forma variable y muy dispersa, abordando las características y equipamientos de los túneles en función de una clasificación previa de los mismos, atendiendo a variables como son la intensidad de tráfico, la localización, etc.

Una vez clasificados les corresponderá una dotación de instalaciones determinada e incluso en las legislaciones más adelantadas una configuración perfectamente definida para la obra civil.

En España existen referencias expresas a los túneles carreteros en la Ley 339/1.990 sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial (R.D. 13/1.992, de 17 de Enero) asi como e n otras disposiciones que con carácter de norma regulan el Trazado (Norma 3.1.-IC), Iluminación (O.C. Nš31-IC. Alumbrado en Carreteras), Señalización (Norma 8.1.-IC. Señalización Vertical de Carreteras, muy exigente en materia de túneles), etc. Desde el punto de vista de la gestión de situaciones de emergencia, fueron recogidos aspectos esenciales y de coordinación en los artículos 5 y 6 de la Ley 2/1.985 sobre Protección Civil.

No obstante, es la aprobación de la Instrucción de Obras subterráneas el 18 de Noviembre de 1.998 (en adelante IOS-98), la que establece un marco general en materia de túneles dedicados al transporte terrestre, aunando y considerando todos los aspectos relacionados con la concepción, diseño, proyecto, construcción y gestión en el sentido más amplio de dichos túneles dentro del territorio español.

A fecha de hoy no existe reglamentación de dicha instrucción, entendiéndose totalmente imprescindible para la concreción y determinación de todas las variables que quedan por definir en dicha instrucción. Dicho reglamento debiera ser la herramienta que permita la solución técnica y de gestión de cuantos problemas se puedan plantear en los distintos niveles de decisión relacionados con los túneles.

Para concluir el marco legal de referencia es esencial citar, por su novedad y profundidad, la Circular 2.000-63, de 25 de agosto de 2.000, relativa a la seguridad de los túneles de la red nacional de carreteras de Francia. La misma, posterior al trágico suceso del Mont-Blanc, ha analizado y actualizado los estándares de seguridad y equipamiento exigibles a los túneles carreteros, recogiendo todas las acciones e inversiones necesarias para la consecución de los mismos.

LOS TÚNELES NIVEL I y NIVEL II

La IOS-98, en la línea del resto de la legislación internacional, establece una clasificación de partida, la cuál determinará la dotación de instalaciones en materia de seguridad exigibles. El criterio de clasificación responde a los siguientes factores: tráfico, longitud, trazado, sección tipo, ubicación, condiciones medioambientales, revestimiento, tipo de propiedad y condiciones legales.

Del análisis e integración de dichos factores resultará de aplicación uno de los siguientes sistemas de explotación (es importante señalar que la instrucción no recoge la forma y criterio para obtener de forma sistemática la siguiente clasificación, siendo a fecha de hoy la Administración, en base a su experiencia en explotación y a la vista de infraestructuras similares en otros países, la que está asumiendo dicha decisión):

    • Nivel III
    • Nivel II
    • Nivel I

 

Una vez clasificados según alguno de los anteriores sistemas de explotación, la administración titular de la infraestructura queda obligada a una serie de preceptos, que en el caso de los Niveles I y II incluye la redacción de un MANUAL DE EXPLOTACIÓN.

 

EL MANUAL DE EXPLOTACIÓN

El manual de explotación, al que se hace mención expresa en el punto V.2.1. Sistemas de Explotación. Criterios de Clasificación y en el punto V.2.2. Instalaciones Fijas, ambos de la IOS-98, ha de ser un documento técnico capaz de responder a las siguientes necesidades:

    • Descripción adecuada de la obra civil e instalaciones existentes en los túneles, así como las relaciones entre las mismas.
    • Descripción de las tareas y actividades de conservación, mantenimiento y explotación que se llevarán a cabo en el normal funcionamiento de la infraestructura (incluyendo la operativa frente a incidentes y accidentes menores).

Figura 2: Tipología de Incidencias. Túneles Cerrado de Calderón

(Años 1.995, 1.996, 1997 y 1.998)

    • Descripción de los medios disponibles, tanto materiales como humanos, indicando dedicación y vinculación. Exposición de la estructura organizativa de forma clara, recogiendo todas las decisiones a tomar y las distintas responsabilidades, acotándolas perfectamente y atendiendo en todo momento a la premisa de mando único.
    • Inclusión de un Protocolo de Actuación en Situación de Emergencia atendiendo a los principios de:
      • Máxima seguridad en el túnel (incluyendo la pronta evacuación del mismo)
      • Explotación y mando único en todo momento (muy importante cuando la infraestructura es transfronteriza)
      • Coordinación eficaz de las acciones posibles de manera que se asegure la mayor operatividad en los primeros momentos de cualquier incidencia, lo que condicionará sin duda el éxito de cualquier actuación.

La exposición y presentación ha de ser ordenada, concisa y lógica, facilitando una fácil comprensión del mismo. No se deberán incluir en el mismo manuales de usuario de las distintas instalaciones de las que se dispongan en los túneles, ya que eso deberá ser objeto de otro archivo, a gestionar por personal encargado de la conservación y mantenimiento de los distintos elementos (se evitarán así documentos enciclopédicos de poca utilidad práctica).

Dentro del manual y recogido en el capítulo de actividades se deberán aportar todos los formatos que sean de aplicación, tanto desde el punto de vista de registro de incidencias, como de supervisón de instalaciones y de comunicación (incluyendo las de régimen interno y las que implican a otros entes distintos al responsable de explotación).

Así mismo será necesario el contemplar en el mismo toda la casuística relacionada con la gestión del personal, sus interrelaciones, establecimiento de correturnos, equipos de trabajo si los hubiese, todo ello con sujeción a la legislación laboral y en materia de seguridad y salud que fuese de aplicación. Es importante hacer notar que la mayoría de las instalaciones con las que se dotan los túneles pretenden una detección en tiempo real a la cual se deberá contestar con una respuesta lo más cercana en a la misma, por lo que la disposición del personal de la forma adecuada es esencial para una correcta explotación.

Como no puede ser de otra forma el manual, que deberá haber sido redactado por la Administración Responsable de la infraestructura, quedará registrado y con copias suficientes en el Centro de Conservación y Explotación de los Túneles, siendo responsabilidad del Director de Conservación de los mismos su cumplimiento y actualización cuando así se considere adecuado.

Figura 3: Centro de Conservación y Explotación de Túneles

(Pantallas CCTV)

CONCLUSIONES

Las cada vez mayores exigencias en los niveles de servicio prestados en las distintas infraestructuras han obligado a un diseño más seguro y una explotación en consonancia de los túneles dedicados al transporte terrestre. Para que dicha explotación sea fluida, eficiente y sistemática se deberá contar, para determinados túneles mayores, de un manual de explotación que facilite dicha labor y evite la improvisación en situaciones o bien de normal funcionamiento o considerada de emergencia.

REFERENCIAS

López Guarga, Rafael. Conservación y Explotación de Túneles. VII Jornadas sobre Conservación de Carreteras. A Coruña (2.000)

Ministerio de Fomento. Borrador de Guía para la Redacción del Manual de Explotación de Túneles. Madrid (2.000)

Suárez Martínez, José Manuel. Conservación y Explotación de Túneles. V Jornadas de Conservación de Carreteras. Los Contratos de Conservación. Granada (1.994)

Vilanova Martínez Falero, Vicente, Rafael. Conservación y Explotación del túnel de Vielha. VII Jornadas sobre Conservación de Carreteras. A Coruña (2.000)

CORRESPONDENCIA

Germán Martínez Montes

Proyectos de Ingeniería. Departamento de Ingeniería Civil

Universidad de Granada

ETS de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos

Campus Universitario Fuentenueva

C/ Severo Ochoa s/n

18071 GRANADA

Tlfno: 958.24.94.40

Fax: 958.24.61.38

e-mail: german00@ugr.es