Historia de la Academia
Real Academia de Ciencias de Zaragoza


 

La historia de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales de Zaragoza se remonta a 1886, año en el que el Profesor José Muñoz del Castillo, decano de la Facultad de Ciencias, propuso su constitución. Ese inicio, fomentado por el decano siguiente Profesor Bruno Solano (fallecido en 1889), quedó paralizado hasta que en la Junta de la Facultad del 17 de abril de 1914, bajo la dirección del Profesor Paulino Savirón Caravantes y a petición de los profesores Zoel García de Galdeano y  José Rius y Casas, se acordó la constitución de una comisión encargada de su organización. Dicha comisión se constituyó, bajo la presidencia de García de Galdeano, con los profesores Rius y Casas por la sección de Ciencias Exactas, Rocasolano por la de Químicas, Martínez Risco por la de Físicas y Ferrando Más por la de Ciencias Naturales.

Una vez redactado el reglamento (parece ser que influenciado por el de la Real Academia de Ciencias de Barcelona), en el que se propone que la Academia esté formada por diez académicos por sección, la comisión designa 21 académicos fundadores (siete por sección) que, reunidos el 27 de marzo de 1916, discuten y aprueban el reglamento. La sesión inaugural de la Academia tuvo lugar el 28 de mayo de 1916.

De este modo la Academia quedó constituida por los siguientes Académicos:

Sección de Exactas: Zoel García de Galdeano (Presidente), Manuel Lorenzo Pardo, Miguel Mantecón, Patricio Mozota, José Ríus y Casas, Adoración Ruíz Tapiador, Graciano Silván González.

Sección de Físico-Químicas: Gonzalo Calamita Álvarez, Hilarión Gimeno y Fernández-Vizarra, Antonio de Gregorio Rocasolano, Román Marcoláin San Juan, Manuel Martínez-Risco Macías (Secretario), José Mª Plans Freyre, Paulino Savirón Caravantes.

Sección de Naturales: Pedro Ayerbe, Juan Bastero Alerga, Jesús Mº Bellido Golferich, Pedro Ferrando Más, Longino Navas, Pedro Ramón y Cajal, Cayetano Úbeda Sarachaga.

Aunque la Academia deba su fundación a la Facultad de Ciencias y sus miembros fundadores sean mayoritariamente de ésta, no por ello deja de buscar el apoyo y la integración en el cuerpo social de la región. En su fundación la sede se estableció en el edificio de las Facultades de Medicina y Ciencias (hoy edificio Paraninfo) junto con la Real Academia de Medicina de Zaragoza. Según consta en acta de fecha de 1 de mayo de 1916 se acordó solicitar el título de Real para la Academia de Ciencias, sin que al parecer dicha solicitud llegara nunca a la Casa Real.

Una historia detallada de las actividades de la Academia entre los años 1916 y 1936 aparece en el nº 4 de los Cuadernos de Historia de la Ciencia de la Universidad de Zaragoza, siendo su autora Dña. Elena Ausejo Martínez con el título La Academia de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de Zaragoza (1916-1936). Como cita la autora pueden distinguirse en esos 20 años tres tramos, el inicial con una fuerte actividad matemática debido a la gran personalidad de García de Galdeano, seguido por uno de marcado carácter aragonesista en el que se tratan problemas sociales de la época, como el sempiterno del agua en Aragón, en lo que destaca Lorenzo Pardo, y un tercer tramo con predominio de la sección de Naturales debida sobre todo a la actividad del Padre Longino Navas. Una presentación más concisa de la historia de la Academia se puede encontrar en el artículo del Prof. J. L. Viviente, publicado en Revista Academia de Ciencias, Zaragoza, 54(1999,) bajo el título Notice historique de l'Académie de Sciences Exactes, Physiques, Chimiques et Naturelles de Zaragoza

Durante la Guerra Civil la Academia no tiene ninguna actividad y lo mismo sucede terminada aquella hasta 1945, cuando el presidente D. Paulino Savirón Caravantes, constatando que el número de académicos ha descendido hasta 7, decidió la entrada de 15 académicos electos como numerarios para revitalizarla. Se decide que se desdoble la sección de Físico-Químicas, pasando a denominarse la Academia de Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales de Zaragoza y a disponer, por tanto, de 40 medallas en lugar de las 30 iniciales. Sin embargo nunca suelen pasar de 20 las efectivamente cubiertas debido a los traslados fuera de la ciudad y a los fallecimientos. En 1962 la Facultad de Ciencias deja la sede que compartía con la de Medicina desde principios de siglo y pasa a tener edificio propio en la nueva Ciudad Universitaria de Zaragoza, haciendo lo propio la Academia, ocupando un despacho en el nuevo edificio.

En 1966 se celebra el cincuentenario de la fundación de la Academia bajo la presidencia del Prof. Francisco Pascual de Quinto y Martínez de Andosilla, con diversas actividades sociales y científicas.

Con la presidencia del Prof. Justiniano Casas Peláez, en 1977 queda solucionado el eterno problema de la financiación de las publicaciones, sin embargo, y paradójicamente, el número de académicos numerarios va descendiendo debido a la excesiva demora de los académicos electos para leer sus discursos de ingreso, llegando a decrecer hasta 13.

Desde 1996 la actividad del nuevo presidente, Prof. Horacio Marco Moll, consiguió que la gran mayoría de académicos electos lean sus discursos de ingreso en un plazo razonable y que las vacantes se cubran con el mismo criterio, revitalizando las actividades propias de la Academia entre las que cabe destacar la reanudación de los Premios Anuales de Investigación, que habían estado interrumpidos durante muchos años. En 2008, tras fallecer el Profesor Marco fue elegido presidente el Prof. D. Luis J. Boya Balet.

Las actividades usuales de la academia han sido los discursos y conferencias de sus miembros, así como las de expertos invitados, la promoción y apoyo a la celebración de congresos nacionales e internacionales,  pero sobre todo el apoyo a la investigación a través de los Premios de Investigación que anualmente otorga y las publicaciones de la Academia.