INFRAESTRUCTURAS
La Universidad de Zaragoza aprueba la Política de Consumo Responsable de Energía de los Edificios para el periodo mayo-septiembre de 2026
El documento tiene como objetivo garantizar el confort térmico de la comunidad universitaria, la seguridad de las instalaciones y el uso eficiente de la energía, en línea con el compromiso de la Universidad de Zaragoza con la sostenibilidad y la gestión responsable de sus recursos.
La política establece que el periodo de refrigeración se extenderá, con carácter general, del 15 de mayo al 18 de septiembre de 2026. La activación del servicio se realizará en función de criterios objetivos, como la previsión meteorológica de AEMET y la temperatura interior registrada en los edificios universitarios.
Con carácter general, la refrigeración se pondrá en marcha cuando se prevea una temperatura máxima exterior igual o superior a 32 ºC y una mínima igual o superior a 16 ºC, o cuando AEMET emita avisos por altas temperaturas. La temperatura de consigna en los edificios no será inferior a 27 ºC, de acuerdo con la normativa vigente en materia de eficiencia energética.
La instrucción prioriza medidas de bajo consumo, como la ventilación natural a primera hora de la mañana y la ventilación mecánica nocturna cuando sea posible, antes de activar los sistemas de climatización. Para su correcta aplicación será necesaria la colaboración del personal de limpieza, conserjería, mantenimiento y de la comunidad universitaria en su conjunto.
Una de las principales novedades es la implantación de la Red de Espacios Climatizados de Uso Común en Edificios Universitarios, RECUC, destinada a ofrecer espacios interiores con refrigeración estable para aquellas personas que no puedan desarrollar su actividad habitual en condiciones adecuadas por situaciones de calor excesivo, falta de climatización, incidencias en los sistemas o características constructivas del edificio.
Estos espacios, recogidos en el anexo de la instrucción, incluyen salas de lectura, bibliotecas, salas saludables, salas de grados, salas de juntas y aulas climatizadas distribuidas en los distintos campus de la Universidad de Zaragoza.
La política también contempla medidas específicas para espacios singulares, salas de estudio, actividades extraordinarias y gestión eficiente de la iluminación, con el fin de compatibilizar el confort de las personas usuarias con la reducción del consumo energético.
Con esta instrucción, la Universidad de Zaragoza refuerza su compromiso con una gestión energética más eficiente, sostenible y adaptada a los episodios de altas temperaturas, cada vez más frecuentes.


