Los II Circuitos Científicos de la Universidad de Zaragoza para 1.000 alumnos del medio rural de Aragón llegan hoy a las aulas de centros de Secundaria de las localidades de La Almunia de Doña Godina, Jaca y Monzón. Tres investigadores explicarán a los alumnos de Secundaria sus avances y estudios en temas diversos: desde la estructura de la materia a escala atómica, la computación en la ciencia ciudadana y en la preparación de fármacos bioactivos, hasta el estudio de los priones y qué supuso para España la encefalopatía espongiforme bovina.
Esta actividad de divulgación científica, en colaboración con el Programa Ciencia Viva del Gobierno de Aragón y que se prolongará durante un mes, comienza con un ciclo de nueve conferencias de investigadores de la Universidad de Zaragoza en los Institutos de Secundaria de Aragón del medio rural, y continúa con una segunda fase, ya en febrero, en que un millar de alumnos de 4º de Secundaria conocerán in situ los laboratorios y centros de investigación de la institución aragonesa.
En esta primera jornada, Fernando Lahoz, profesor de investigación del CSIC y director del Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea (ISQCH) y del Centro de Química y Materiales de Aragón, abordará la Cristalografía de rayos X: hurgando en la estructura de la materia, en el IES José Mor de Fuentes, en Monzón (Huesca).
La Cristalografía de rayos X es una disciplina científica a caballo entre la Física y la Química. Esta ciencia trata de obtener la estructura íntima de la materia a escala atómica, para después tratar de relacionar las propiedades de las sustancias con su estructura molecular y permitir un diseño dirigido hacia la preparación de nuevas sustancias con las propiedades que interesen en cada momento.
Para Fernando Lahoz, miembro del Departamento de Química Inorgánica de la Facultad de Ciencias, Al igual que un médico puede mediante el uso de rayos X observar la peculiaridades de la estructura ósea, los cristalógrafos también utilizando radiaciones del tipo de los rayos X, pueden establecer las características de las moléculas, los átomos que las componen, los enlaces existentes, su forma, su fortaleza. Esta información es de vital importancia en el desarrollo de nuevos productos puesto que las propiedades macroscópicas, químicas y físicas, son siempre una consecuencia directa de la estructura íntima de las sustancias.
En el Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea son muchos los grupos de investigación que persiguen la preparación de nuevas sustancias con propiedades novedosas (fármacos más efectivos, catalizadores más activos y selectivos, nuevas situaciones de enlace,etc.) que, en el desarrollo de su investigación utilizan la información estructural emanada de estos estudios cristalográficos. En la charla, Fernando Lahoz comentará el origen conceptual de esta técnica y mostrará ejemplos actuales del ISQCH que ponen de relevancia la importancia de esta información estructural en el desarrollo actual de la Química y otras disciplinas próximas.
La ciencia abierta a los ciudadanos, en Jaca
Por su parte, los alumnos del IES Pirineos, de Jaca, Huesca, conocerán hoy la relevancia que está adquiriendo la participación ciudadana en el proceso científico, gracias a la conferencia que imparte hoy Fermín Serrano, científico y responsable del área de gestión del Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI).
Actualmente existe una gran tendencia mundial que está abriendo las puertas de los laboratorios para interaccionar más con los ciudadanos. Gracias a las nuevas tecnologías y al mayor conocimiento de la población, se pueden realizar nuevas investigaciones a escala global y en tiempo real. Fermín Serrano, ingeniero Informático y Máster en Gestión de la Innovación por la Universidad de Zaragoza destacará de qué manera cada ciudadano puede aportar su granito de arena para avanzar en los límites del conocimiento.
Serrano, que ha trabajado en la empresa suiza Alpsens Technologies, en el Instituto de Física de Cantabria (CSIC) y en el CERN, explicará además el trabajo del BIFI, un instituto de investigación pionero y referencia en el uso de las tecnologías más avanzadas de computación para investigaciones como la fusión nuclear o el estudio de compuestos bioactivos para la búsqueda de fármacos.
En los últimos años, además está realizando numerosos proyectos de ciencia ciudadana en los que la gente participa activamente. Ibercivis, el proyecto de computación voluntaria hispano-portugués es un ejemplo. Gracias a los ordenadores de la gente que está en sus casas se ha avanzado mucho en el tratamiento de enfermedades como el cáncer o el alzhéimer. Otro proyecto liderado por el BIFI estudió todos los mensajes relacionados con el movimiento 15M que circularon por la red social Twitter el año pasado. Analizando los casi 700.000 mensajes intercambiados, este estudio demostró que se formó de forma espontánea una red con una topología peculiar muy eficiente para propagar la información entre sus miembros y que curiosamente es la misma topología que tienen las neuronas de nuestro cerebro.
Conferencia sobre priones, en La Almunia de D