El Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos de la Universidad de Zaragoza (CIRCE) ha firmado un convenio marco de colaboración con el Centro Universitario de Defensa (CUD) para fomentar la cooperación entre ambos centros y favorecer así la creación de líneas de trabajo comunes en materia energética.
A la reunión, que tuvo lugar ayer en la sede de CIRCE en el Campus Río Ebro de la Universidad de Zaragoza, asistieron Antonio Elipe, director del Centro Universitario de Defensa (CUD); Rogelio Cuairán, gerente del CUD así como Antonio Valero y Andrés Llombart, director general y director ejecutivo de CIRCE, respectivamente.
El objeto de este convenio firmado entre ambas entidades es establecer las bases de una colaboración entre el personal de ambos centros. El acuerdo pone de manifiesto el interés de estas entidades en colaborar en materia de docencia y de realización de proyectos de investigación, desarrollo e innovación, así como de transferencia tecnológica o elaboración de artículos científicos. Esta colaboración abre las puertas a la creación de nuevas líneas de trabajo relacionadas con los ámbitos de actividad tradicionales de CIRCE, como son el desarrollo de tecnologías renovables y el uso eficiente de la energía, que sean de aplicación e interés para las Fuerzas Armadas y de la paz, la seguridad y la defensa.
Entre los posibles trabajos a desarrollar figurarían los estudios de integración de energías renovables y almacenamiento de energía en campamentos de acciones humanitarias de forma que se pueda disponer de electricidad de forma estable, eficiente y segura para diferentes usos. Así sería posible que las personas desplazadas hicieran uso de luz o equipos de comunicación como radios, y facilitaría que las organizaciones no gubernamentales, los cuerpos de voluntarios y las fuerzas armadas, dispusieran de medios fiables y eficientes con los que poder realizar sus labores de ayuda a los refugiados.
Otra línea de investigación que se abre mediante esta colaboración sería la búsqueda de soluciones para reducir la dependencia del parque móvil de combustibles fósiles, especialmente gasolina, facilitando de este modo las tareas de logística en misiones desplazadas en el extranjero.