La Universidad de Zaragoza desarrollará su vacuna contra la tuberculosis con el apoyo de la empresa biotecnológica Biofabri. La Universidad de Zaragoza ha anunciado hoy una alianza estratégica con Biofabri para la producción de esta nueva vacuna, diseñada por ingeniería genética y obtenida por el grupo de investigación de Genética de Micobacterias de la Facultad de Medicina, que dirige el catedrático Carlos Martín. Este acuerdo supone un paso decisivo para la vacuna diseñada por el campus aragonés, ya que se considera una de las más firmes candidatas a sustituir a la actual vacuna contra la tuberculosis, a la que supera en eficacia en algunas vertientes de la enfermedad. Su utilización supondrá uno de los mayores avances médicos para la salud mundial.
Con este convenio, Biofabri invertirá 4 millones de euros al proyecto biotecnológico Vacuna contra la Tuberculosis de la Universidad de Zaragoza, lo que permitirá la producción de esta vacuna y el desarrollo de las pruebas clínicas de seguridad y eficacia en humanos, ensayos que previsiblemente comenzarán a finales del 2011. Biofabri se convertirá así en el fabricante exclusivo de la vacuna, al mismo tiempo que se tratará de la primera vacuna para humanos que se logra por completo en España.
Además, este proyecto de investigación y desarrollo de la Universidad de Zaragoza ha logrado una financiación adicional de un millón de euros, a través del Programa Innocash de la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia e Innovación, al haber sido calificado de excelente y seleccionado entre más de 200 candidatos presentados.
Esta alianza sin precedentes se ha plasmado hoy en un acto que ha tenido lugar en el Paraninfo de la Institución académica, al que han asistido el rector de la Universidad de Zaragoza, Manuel López Pérez; el consejero delegado del grupo CZ (CZ Veterinaria y Biofabri), Esteban Rodríguez Sánchez, y el director general de Biofabri, Oswaldo Álvarez; el director general de la Fundación Genoma España, Rafael Camacho; el coordinador del grupo de Investigación de la Universidad de Zaragoza, Carlos Martín, y la doctora Brigitte Gicquel, del Instituto Pasteur de París, pionero en la Genética de Micobacterias, y que siempre ha colaborado en los trabajos del grupo de investigación de la Universidad de Zaragoza.
La vacuna actual es de principios del siglo XX
La primera vacuna BCG (Bacilo Calmette-Guerin) contra la tuberculosis comenzó a usarse de forma masiva a partir de 1930. La eficacia de esta vacuna, actualmente todavía en uso, oscila entre el 0 y 100%, y en adultos es del 50%.
Por el contrario, la nueva vacuna diseñada por Carlos Martín ha mostrado hasta el momento una mejor protección y capacidad inmunógena que la vacuna actual, la BCG. Además, según el consenso y las guías internacionales para el desarrollo de una nueva vacuna viva contra la tuberculosis, la Universidad de Zaragoza cumpliría con los requisitos principales, como el tener dos mutaciones independientes irreversibles, siendo más segura.
Incidencia de la tuberculosis
Actualmente, un tercio de la población mundial está infectada por el bacilo de la tuberculosis y se calcula que 1 de cada 10 podría llegar a padecer la enfermedad en algún momento de su vida, siendo la tuberculosis, según cálculos históricos, la enfermedad que mayor cantidad de muertes ha causado. El elevado número de casos en los países más pobres, los movimientos migratorios desde dichos países, así como la epidemia de infección del virus del VIH y la aparición de cepas resistentes a los antibióticos obligan al desarrollo de nuevas estrategias de prevención.
Un grupo de investigación con prestigio internacional
El Grupo de investigación de Genética de Micobacterias de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza, de reconocido prestigio internacional y dirigido por el profesor Carlos Martín, trabaja desde hace 15 años en la construcción de nuevas vacunas universalmente accesibles contra la tuberculosis.
Estos trabajos han sido financiados, de forma ininterrumpida, por fondos públicos de proyectos nacionales y europeos, y han consistido en el diseño de una nueva generación de vacunas vivas contra la tuberculosis. Estas vacunas han sido construidas por técnicas de ingeniería genética que persiguen la inactivación del sistema de transmisión de señales que regula los genes implicados en la virulencia del bacilo de la tuberculosis y permitan la presentación de antígenos al sistema inmune confiriendo protección contra la enfermedad.
Los estudios publicados en modelos animales han demostrado un alto grado de atenuación y eficacia de la nueva vacuna frente a la actual vacuna BCG. Por ello, la vacuna de la Universidad de Zaragoza es uno de los candidatos más prometedores, para los próximos estudios clínicos de seguridad y eficacia en humanos, con las que cuenta la Iniciativa Europea de Vacunas contra Tuberculosis-TBVI, iniciativa que busca mejorar la eficacia de la actual vacuna BCG.
Biofabri, primera empresa española que fabricará vacunas de uso humano
En los últimos años, la Universidad de Zaragoza ha trabajado de forma conjunta con la compañía CZ Veterinaria, empresa biofarmacéutica de proyección internacional líder en la fabricación de vacunas veterinarias de última generación. Fue en el 2007, cuando esta compañía creó su filial Biofabri, primera empresa del país que nació con el reto científico e industrial de desarrollar y fabricar vacunas de uso humano.
El acuerdo estratégico que hoy se suscribe comenzó a fraguarse hace ya tres años, cuando la Universidad de Zaragoza, a través de su Oficina de Transferencia de resultados de la Investigación (OTRI) y la Fundación Genoma España mostraron su interés en que CZ Veterinaria llevara a cabo el escalado para la producción industrial de una vacuna viva contra la Tuberculosis basada en la inactivación de dos genes implicados en la virulencia de la bacteria. Biofabri ha asumido el reto de apostar por la vacuna aragonesa, que respalda con una inversión inicial de cuatro millones de euros, de los cuales 2 millones se destinarán a construir un laboratorio de desarrollo biológico.
Recientemente Biofabri ha adquirido la planta farmacéutica que AstraZeneca disponía en Porriño (Pontevedra). Cuenta con un equipo de 100 personas altamente cualificado y 12000m2 de instalaciones fabriles en una superficie total de 44.000 m2. Está dedicada principalmente a la fabricación a terceros de sólidos orales, acondicionamiento primario y secundario, y distribución de medicamentos de